Dentro de la serie de artículos de “Lo que tu empresa puede aprender de…” de nuestro blog, hoy os vamos a hablar sobre lo que una empresa puede aprender de Google. Desde nuestra asesoría de empresas en Valencia, nos apasiona analizar los aciertos y errores de grandes empresas para aplicarlos en los negocios de cualquier tamaño. Nuestra experiencia es importante, pero también lo es la actualización y el análisis y por ello iniciamos esta serie. Hoy vamos a conocer la metodología OKR del gigante de internet. 

Lo que tu empresa puede aprender de Google:  Objetivos y Resultados clave (OKR)

Antes de seguir con las OKR de Google, os recomendamos que entréis en los anteriores artículos:

Ahora sí, vamos a centrarnos en lo que nuestras empresas pueden aprender de Google.

Google y su forma de establecer Objetivos y Resultados Clave (OKR)

 

La metodología OKR de Google es una metodología de seguimiento de objetivos creada en 1999 por John Doerr, autor del libro “Measure What Matters” (mide lo que importa). OKR son las siglas de “Objectives and Key Results”, es decir, “objetivos y resultados clave”. Se trata de crear objetivos a los que se les asignarán unos resultados clave para poder hacer seguimiento de cada objetivo.

Es una fórmula de trabajo interno, es decir, para nuestros empleados. Se fijan unos objetivos y unos resultados clave para seguir el progreso. Así, Google establece UN objetivo y unos cuantos resultados clave. Por ejemplo:

  • Objetivo: Mejorar la experiencia de compra de un cliente en nuestra web

  • Resultado clave 1: Reducir a 3 el número de clicks necesarios para realizar una compra.

  • Resultado clave 2: Incrementar el cross-selling o ventas cruzadas a 2 por compra.

  • Resultado clave 3: Reducir las quejas y reclamaciones a un 50% por compra.

Como podemos observar, lo que la metodología OKR de Google nos enseña es hacia dónde queremos ir y cómo saber si estamos llegando. Se trata de tres micro-objetivos que forman parte de un objetivo común. Y por supuesto, se trata de objetivos medibles en el tiempo.

Cómo se aplica la metodología OKR en la empresa

 

Esta metodología no es exclusiva de las multinacionales. Nuestras pequeñas y medianas empresas pueden aprender de Google y aplicarlo a su vida diaria. De este modo, los trabajadores tienen claros unos objetivos medibles y unas fórmulas concretas de alcanzarlos. Ayuda a orientar el rumbo de la empresa, que siempre estará dirigido hacia alcanzar unos objetivos.

Sin embargo, es importante saber que no debemos marcar un exceso de objetivos. Es mejor tener menos objetivos y que estos sean realizables y se vayan cumpliendo. Comenzar por pequeñas partes e ir ampliando la lista de objetivos conforme vayamos consiguiendo los resultados deseados.

Para que sea realmente útil debe ser numérico y estar limitado en el tiempo; es la única forma de saber si realmente estos se están cumpliendo. No vale con establecer como resultado “conseguir más reuniones con clientes potenciales”, sino que debemos establecer cuántas reuniones convocaremos y en qué plazo de tiempo. “Convocar 13 reuniones con clientes potenciales al mes”, por ejemplo, sería el Key Result adecuado.

Por supuesto, debemos recordar que los ‘resultados clave’ deben ser, además de medibles, alcanzables. De nada sirve pedir resultados inalcanzables a nuestros empleados pues lo único que conseguiremos es desmotivar.

En el caso de Google, sabemos que éste establece sus OKR’s de forma anual y de forma trimestral. Al final del trimestre se valoran los resultados obtenidos y estos se comparten de forma pública para que todos los empleados sepan hacia dónde va la empresa y los resultados obtenidos. Sin embargo, la evaluación final se hace al terminar el año, cuando se ha tenido un margen de tiempo para comprobar si realmente ha sido efectivo.

Cómo podemos aplicar la metodología OKR de Google en nuestra empresa

 

La ventaja de establecer OKR’s es que es un método que puede ayudar a organizar el trabajo y a focalizar, estableciendo prioridades. Así, nos olvidamos de que los empleados no sepan hacia dónde ir, sino que tendrán un desafío claro. Además, al tratarse de objetivos públicos y compartidos, son transparentes para todos los empleados. Todo esto mejora la comunicación interna de la empresa y nos ayuda a la flexibilidad de la misma.

Otras empresas como Intel o Linkedin también utilizan esta metodología, pero no es exclusiva de las grandes empresas. Para que entendamos cómo podemos aplicar los OKR’s a cualquier pequeña y mediana empresa, utilizaremos el ejemplo de un camarero en un restaurante.

  • Objetivo: Mejorar la satisfacción del cliente en el restaurante.

  • Resultado clave 1: Incrementar la cantidad de propinas un 20%.

  • Resultado clave 2: Reducir el tiempo de espera un 10% por pedido.

  • Resultado clave 3: Reducir a 0 las peticiones de cambio de plato.

Como podemos comprobar, los resultados clave son todo un reto. Cuando se miden los OKR, se suele establecer un sistema de puntuación que va de 0 a 1 donde 1 es prácticamente imposible de conseguir. De hecho, ese 1 es algo no deseado, pues supone que los resultados clave que se están buscando no son ambiciosos. Lo ideal es obtener una media de 0,7-0,8, que supone que se está alcanzando el objetivo pero que éste es realmente motivador y difícil para la empresa.

Conclusiones

 

En definitiva, si queremos aplicar una metodología OKR en nuestra empresa, lo primero que debemos hacer es establecer una serie de objetivos. A esos objetivos, asignarles algunos resultados clave que nos permitan saber si el objetivo se está cumpliendo. Y posteriormente, ir analizando los resultados para comprobar las mejoras que pueden hacerse en nuestra empresa.

Si desea contratar nuestros servicios de asesoramiento de empresas, póngase en contacto con nosotros a través de info@ramon-asociados.com o en nuestra página web.

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