Cuando hablamos de RSC o responsabilidad social corporativa, se nos vienen a la mente grandes multinacionales realizando inmensas obras. Nos acordamos de la Fundación Ikea y sus 700.000 paneles solares, del programa de Mercadona con Cáritas y Cruz Roja o de las multimillonarias donaciones de Inditex a diversas ONGs. Sin embargo, cada vez son más las pequeñas y medianas empresas que se apuntan a la necesidad de la responsabilidad social corporativa. Para las pymes, el camino es más complicado (y menos mediático), pero mucho más satisfactorio. Y además, no se debe considerar como un gasto, sino como una inversión.

¿En qué consiste la Responsabilidad Social Corporativa?

Practicar la RSC supone gestionar los recursos de la empresa de forma responsable en todos los ámbitos. Tanto de forma interna como de forma externa. Es decir, que promover políticas de responsabilidad social corporativa en nuestra empresa no es únicamente realizar obras concretas de caridad. La responsabilidad comienza desde dentro de la empresa y se proyecta hacia fuera.

Podríamos decir que la responsabilidad social corporativa abarca tres niveles:

  • Políticas internas y de empleados,
  • Acción social,
  • Medioambiente.

La Responsabilidad Social Corporativa dentro de la empresa

Con los primeros con los que debemos aplicar la RSC es con nuestros propios trabajadores. La primera fase de revisar la responsabilidad social corporativa de nuestra empresa pasaría por revisar nuestras políticas de contratación de personal. ¿Ofrecemos igualdad de oportunidades a la plantilla? ¿Tenemos trato no discriminatorio hacia nuestros empleados? ¿Contamos con un buen sistema de prevención de riesgos laborales? ¿Impulsamos la formación y promoción de nuestros trabajadores? ¿Favorecemos la conciliación laboral en nuestra empresa? ¿Son nuestros salarios justos y acordes con el nivel de vida actual? ¿Las condiciones de trabajo son las adecuadas?

Después, tendríamos que revisar las políticas de resonsabilidad social corporativa de los proveedores que contratamos. Deberíamos buscar aquellos que se alinean con políticas de minimización de impactos medioambientales, comercio justo, estándares éticos, etc.

La Responsabilidad Social Corporativa respecto a la acción social

Una segunda vía para la adecuada RSC sería la de la acción social. Nos equivocamos pensando que es algo relacionado con las grandes empresas. Las pymes también pueden (y deben) ayudar devolviéndole al mundo algo de lo que les ha dado.

Nuestra asesoría fiscal recibió el Destintivo Valor Plata de la Casa de la Caridad de Valencia por nuestras aportaciones económicas. Se trata de una organización que tiene un coste de 9.300 euros diarios con sus comedores sociales, albergues, programas de recuperación personal y escuelas infantiles. Casa Caridad lleva más de 100 años abierto sin cerrar las puertas a las personas sin hogar en Valencia. Por tanto, ¿Es algo exlusivo para las multinacionales y grandes empresas? No, no lo es. Muchas empresas valencianas han colaborado con esta asociación en todos estos años.

Además, como ventaja adicional, las empresas con RSC enfocada en la acción social gozan de beneficios fiscales en el Impuesto de Sociedades. Las aportaciones económicas a instituciones declaradas de Utilidad Pública pueden tienen, además, esa ventaja. Desde nuestro departamento de asesoría fiscal, estaremos encantados de resolver vuestras dudas respecto a los beneficios fiscales en la Comunidad Valenciana.

Responsabilidad social corporativa y medioambiente

De nada sirve aplicar la RSC en sólo una de las áreas que hemos visto. Puede ser hasta contraproducente. Muchas veces vemos en los medios de comunicación noticias relacionadas con grandes empresas que ofrecen importantes donaciones a organizaciones independientes. Sin embargo, después practican políticas laborales poco responsables y obtienen la crítica de la sociedad. La responsabilidad social corporativa debe asumirse en todos los planos de la empresa.

Por ello, nuestra empresa también debe ser responsable con el medioambiente. No únicamente porque así deba ser, sino porque nuestros clientes así nos lo van a exigir. Ya lo hemos repetido en otras ocasiones, la tendencia va en auge. Cada vez son más los clientes que buscan empresas que hagan un uso responsable de los recursos. Cultivo ecológico y orgánico, productos reciclados, fabricados en condiciones laborales adecuadas, sin experimentación con animales, etc.

Ventajas de la Responsabilidad Social Corporativa

Por supuesto, la principal ventaja de aplicar políticas de RSC está en uno mismo. Sin embargo, además de aquellas éticas, podríamos ennumerar algunas más.

  • Mejora de la imagen de la empresa.
  • Beneficios fiscales.
  • Incremento de la satisfacción y fidelización de nuestros clientes.
  • Adaptación a mrcos normativos y legislativos.
  • Mejora de la competititvidad de la empresa.
  • Aumento del nivel de satisfacción y motivación de la plantilla de la empresa .
  • Captación de aquellos clientes que tienen preferencias medioambientales y sociales a la hora de consumir.
  • Adquisición de ventajas al contratar con las Administraciones Públicas.
  • Mejora de las relaciones con los proveedores.

El futuro de las pymes que no piensen en la Responsabilidad Social Corporativa:

Nadie puede predecir el futuro, pero sí podemos analizar el presente y la tendencia es creciente. De aquí unos años, ser sostenible será un requerimiento obligado para todas las empresas. No tanto por las administraciones, sino por los propios consumidores. Los clientes tienden cada vez más a buscar empresas que no mienn los recursos naturales existentes.

Como ya vimos en otro artículo, todos los modelos de negocio pueden adaptarse a las exigencias de los consumidores. Y la RSC, que ya es una exigencia para muchos de ellos, lo será para una amplia mayoría en los próximos años.

Si desea contratar nuestros servicios de asesoría empresarial, póngase en contacto con nosotros a través de info@ramon-asociados.com o en nuestra página web.

asesoría fiscal en Valencia

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