Los cambios en la tendencia de consumo se han reorientado en los últimos años, dominados por una mentalidad más concienciada con el cuidado del medioambiente y del propio cuerpo humano. Cada día se consumen más productos ecológicos, se da más importancia al medioambiente y al reciclaje, se compran más artículos sin compuestos químicos o conservantes y aumenta el número de veganos y vegetarianos en España.

Nuestra asesoría empresarial siempre defiende que las empresas que tienen más posibilidades de sobrevivir son las que mejor se adaptan al cambio. Bien si somos una nueva empresa o bien si llevamos muchos años en el mercado, reorientar nuestros productos y servicios hacia esas tendencias de consumo saludable y eco-friendly puede ayudarnos con la rentabilidad de nuestro negocio.

En cuanto a los negocios que se adaptan a estas tendencias de consumo, los hay de innumerables tipos. Restaurantes, cafeterías y zumerías, tiendas de alimentación, dermocosmética, turismo sostenible, herboristerías, parafarmacias, productos de limpieza, detergentes y jabones biodegradables, vinos orgánicos, artículos para jardinería… Modelos muy diversos cuya base es crear un plan que sea a la vez sostenible y rentable, es decir, que cuiden el medioambiente pero a la vez sean productivos de forma financiera.

Los que están relacionados con la alimentación tienen la ventaja de que son un producto de primera necesidad. Sin embargo, la competencia es alta y muchas marcas y restaurantes llevan años establecidos en el mercado. Debido a los cambios en las tendencias de la alimentación actual en España, optar por distinguirnos de nuestros competidores especializando nuestro negocio en la comida sana, puede ser una buena idea si tenemos los conocimientos y recursos adecuados.

Lejos de quienes optan por la comida ecológica por cuestiones éticas, también están quienes han comprendido que la nutrición puede afectar positiva o negativamente en el desarrollo de enfermedades y todo esto lleva a un cambio en el patrón de consumo, tendiendo cada vez más a modelos más saludables.

Por ello, no sólo nos encontramos con nuevos restaurantes que basan su carta en productos ecológicos, o productos para diabéticos o celiacos, sino que surgen los “fast-good” (locales de comida rápida muy alejados del concepto de “comida basura”), restaurantes vegetarianos o especializados en productos sin gluten, sin trigo, ecológicos o con altos valores nutricionales, tiendas de alimentos ecológicos o de productos orgánicos, hasta comercios de productos para la higiene y cosmética ecológicos. Para concretar, un producto ecológico es aquel que se ha producido sin la utilización de químicos, de forma que la producción del mismo no afecta a la conservación del medioambiente.

Algunas de las cadenas de comida rápida se han adaptado poco a poco a esos cambios. La popular franquicia de hamburguesas ‘Burger King’ ha añadido en su carta una hamburguesa vegetariana o algunas limonadas libres de grasas, Kentucky Fried Chicken (KFC) ha incluido guarniciones como las judías verdes, mazorca de maíz o puré de patatas, Starbucks ofrece los ‘skinny lattes’ que están compuestos por leche desnatada con calcio, antioxidantes y potasio…

el mercado de la comida sana 2

Y aunque los más comunes son los negocios relacionados con la alimentación, no son los únicos que deben considerar la tendencia social de la vida sana. En cuanto al turismo, por ejemplo, es cada vez más frecuente el viajero que busca hacer ecoturismo, es decir, realizar la actividad turística pero sin incidir en el medioambiente, buscando preservar el escenario al que viaja. Por ello, se buscan hoteles ecoeficientes o casas rurales, nacen los portales de internet especializados en viajes sostenibles, los campings ecológicos…

Otro de los mercados en los que destaca la cultura de los productos ecológicos es en el de las cremas y lociones naturales para el cuerpo, el cabello y el rostro. Cada vez son más los consumidores que exigen que los productos no hayan sido testados en animales y que utilicen métodos de producción que respeten el medioambiente (incluyendo el embalaje del producto), considerando esta característica un requisito básico a la hora de elegir su marca de cosméticos. Pero también va más allá, buscando que los productos sean 100% naturales, sin químicos ni materiales no orgánicos, exigiendo que se limiten al uso de ingredientes de origen natural.

Por esta razón, cualquier empresario del mundo de la cosmética debe replantearse su modelo de negocio y adaptarse a la demanda, huyendo de los parabenos, los aditivos y los conservantes. Además, los consumidores están dispuestos a pagar más cantidad de dinero por un producto si éste es orgánico.

Como se puede comprobar, la mayoría de los modelos de negocio pueden adaptarse a las exigencias de unos consumidores que demandan, cada vez más, que las empresas y marcas a las que son fieles estén concienciadas con la sostenibilidad y la preservación del medioambiente. Y como suele pasar en el mundo empresarial, quienes se adapten al cambio tendrán más posibilidades de sobrevivir.

asesoría fiscal en Valencia