La semana pasada os ofrecimos 5 ejemplos prácticos de cómo reflotar un negocio que se encuentra afectado por la crisis o que quiere incrementar sus ventas sin realizar modificaciones radicales en su estructura. Hoy os brindamos 5 nuevas ideas para que incrementéis vuestras ventas de forma sencilla.

  1. Alterar el horario de consumo:

Cuando se trata de negocios que no funcionan a través de internet, el horario de consumo (no sólo el horario de apertura) puede ser un factor condicionante. Algunos casos como las franquicias Opencor de El Corte Inglés sólo han necesitado ampliar el horario de apertura por encima del de su competencia para resistir en el mercado, pero también existe la posibilidad de alterar el momento que el cliente tiene para consumir tu producto.

Un ejemplo destacado lo podemos encontrar en las tradicionales máquinas de vending 24 horas, donde hasta hace algunos años sólo podíamos encontrar comida, bebida y algunos productos de urgencia como preservativos o compresas, pero que actualmente añaden productos y juguetes sexuales para captar a ese público al que le da vergüenza ir a una tienda especializada y ponerse rostro adquiriendo el producto. Si un sex shop tradicional decide instalar una máquina de vending donde los clientes pueden adquirir sus productos de forma anónima, es probable que capte a ese público más celoso de su intimidad.

También los restaurantes han visto en algunas tendencias internacionales su oportunidad para alterar el horario de consumo con los populares ‘brunch’, un concepto anglosajón que fusiona el desayuno y la comida que se ha popularizado los fines de semana, en las reuniones de negocio, en un tentempié con los amigos…

  1. Invertir la lógica de tu producto o servicio:

Una estrategia arriesgada pero con muchas opciones de éxito es la de detectar cuál es la cualidad esencial de tu producto o servicio e invertirlo. Por ejemplo, detectar la cualidad principal de la cerveza (el alcohol) y decidir crear una cerveza sin alcohol, un producto perfecto para saciar a los consumidores de cerveza cuando no pueden consumir alcohol. Lo mismo sucede con los refrescos light, cuyo principal componente en el pasado era el azúcar, la creación de refrescos sin gas, como Trinaranjus…

Otro ejemplo podemos encontrarlo en las motocicletas. La característica principal de una moto es que se trata de un vehículo de dos ruedas y sin techo, pero BMW fabricó la primera moto que sí tenía techo, para quienes quieren seguir disfrutando de las ventajas de circular sin problemas de aparcamiento y al aire libre pero quieren evitar mojarse en exceso con la lluvia.

¿Puedes invertir la cualidad esencial de tu producto? Probablemente, puedas conseguirlo reflexionando. El concepto tradicional de una habitación de hotel es un lugar para descansar, pero se han creado numerosos hoteles que no ofrecen descanso sino más bien todo lo contrario: hoteles de terror para pasar una noche sin dormir entre ruidos, sustos y misterios, hoteles en los que se ha desarrollado un crimen y los huéspedes tienen que descubrir al asesino…

  1. Convertir tu producto o servicio en una experiencia:

Con tanta comunicación a través de whatsapps, redes sociales y correos electrónicos, al final del día, muchos son los consumidores que anhelan tener de nuevo una experiencia real con sus seres queridos. Por ello, determinar de qué manera podemos convertir nuestro producto o servicio en una experiencia es una buena opción para ampliar nuestra red de consumidores.

Muchas empresas que tradicionalmente vendían experiencias de aventura para el público más atrevido, deportista y aventurero, han creado paquetes de experiencias para todos los públicos, vendiendo paquetes aptos para familias, parejas, padres, amigos…cubriendo así los gustos y necesidades de un público tan diverso que abarca a casi cualquiera: desde pasar un fin de semana en un hotel temático con toda la familia hasta pilotar un coche de Fórmula 1, experiencias gastronómicas o enológicas, tratamientos en familia en balnearios y spas…

Si además del concepto de experiencia, a nuestro producto le añadimos la idea de regalo, nuestras posibilidades de aumentar nuestras ventas serán mucho más elevadas. ¿Quién no la regalado alguna vez los packs de hoteles rurales o gastronomía que venden en las grandes superficies cuando no sabía qué regalar?

Lo mismo ha sucedido con las reuniones de tapper sex, donde en lugar de ir a comprar juguetes sexuales a una tienda, se realiza una reunión con los amigos para conocer los distintos productos en el sofá de una casa y con comida y bebida alrededor, las experiencias de belleza y venta de cremas en casa siguiendo la misma estrategia, las reuniones de cultivo de plantas y jardinería con los amigos, las reuniones para enseñar a cocinar muffins o cupcakes en familia…

  1. Dar salida a los productos no vendidos:

Existen numerosas opciones para dar salida a los productos no vendidos, dependiendo de cuál sea nuestro modelo de negocio.

Los tradicionales outlets estaban al principio muy vinculados al mundo de la moda y el calzado, pero actualmente podemos encontrarlos de mobiliarios, material deportivo, juguetes, joyería y bisutería, decoración…

Internet también es un buen lugar para dar salida a los productos que no hemos conseguido vender. No es necesario crear nuestra propia tienda online, ya que existen mil opciones, como vender nuestros productos a través de un emarketplace o crear ofertas y promociones a través de plataformas de compras con descuento como Groupon.

Crear un periodo de rebajas también puede ser una buena idea. De nuevo, se trata de un concepto que siempre se ha asociado con la moda, pero puede ser apto para casi cualquier producto. Lo más recomendable es siempre aprovechar las tradicionales fechas de rebajas (enero y julio) y no se trata de ofertar nuestros artículos deteriorados, sino de rebajar los precios del stock sobrante para incrementar nuestras ventas.

  1. Internacionalizar tu negocio:

Con la globalización, cada vez hay más fórmulas para ampliar nuestro negocio a través de la internacionalización de nuestras empresas. Probablemente, nuestros productos o servicios pueden tener salida más allá de nuestras fronteras y saber detectarlo y aprovechar las oportunidades es cuestión de realizar un exhaustivo análisis valorando las opciones de las que disponemos.

A veces internacionalizar la empresa lleva asociados unos costes que no podemos (o queremos) afrontar. No es lo mismo comenzar a exportar algunos de nuestros productos que plantear toda una estrategia de internacionalización, que requiere una gran inversión para implantar en el mercado exterior nuestro producto o servicio, pero existen muchas otras fórmulas para internacionalizarnos que no requieren el mismo esfuerzo económico, logístico y humano.

Por ejemplo, los agricultores valencianos saben que la fruta y verduras de la Comunidad Valenciana tiene mucha demanda en países como Francia, Alemania y Reino Unido. Un agricultor sólo poco puede hacer al respecto, pero se unieron en forma de cooperativa y actualmente gran parte de sus ventas provienen del resto de Europa.

Asociarse a modo de cooperativa tampoco es la única opción. Si queremos seguir de forma independiente, podemos seleccionar una lista de distribuidores que podrían dar salida a nuestros productos en el extranjero y trabajar directamente con ellos.

Para la pequeña y mediana empresa, suele ser muy arriesgado lanzarse a una estrategia de internacionalización integral, por lo que comenzar exportando algunos de nuestros productos es una forma de crecer progresivamente que minimiza los riesgos.

Como podéis comprobar, hay muchas fórmulas para reflotar nuestros negocios si estamos estancados, si queremos aumentar las ventas o si la crisis ha hecho mella en nuestras empresas. Desde nuestra asesoría empresarial, nos gusta ayudar a nuestros clientes y crecer con ellos, por lo que si quieres contratar nuestros servicios, ponte en contacto con nosotros a través de info@ramon-asociados.com o a través de nuestra página web:

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