Compliance: Te lo explicamos todo

Servicios de compliance ofrecidos por Ramón Asociados

La reforma del Código Penal de 2010 introdujo en nuestro ordenamiento jurídico la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Hasta esa fecha tan solo podían delinquir las personas físicas.

Con ello se obliga a que las personas jurídicas tomen las medidas oportunas para que dentro de la organización no se puedan ejercer actividades contra el derecho. Si sus representantes legales, sus administradores, trabajadores, etc., cometen actos ilícitos porque la sociedad tiene una falta de control sobre los mismos, es lógico que sin perjuicio de que el que lo comete de forma directa tenga su castigo, también lo tenga quien consiente en ello por la falta de control.

Y de esta forma surge la llamada “Compliance” como el conjunto de normas y procedimientos que la entidad establece para que se cumplan. De forma que si el “Compliance” funciona va a ser difícil de eludir y en caso de que se eludiese mitigar la responsabilidad que la propia empresa pudiera tener, pues el riesgo cero no existe.

La supervisión de esas medidas se encomiendan a un órgano interno de control, con cierta autonomía.

Este servicio de corporate compliance tiene una doble vertiente:

  1. La instauración del mismo mediante un programa a medida fruto del análisis de los riesgos que tiene la empresa y de las soluciones que se deben de implantar.
  2. Una revisión periódica del sistema instaurado, detectando sus debilidades, llevada a cabo por un compliance officer.

Por lo dicho, todas las empresas que quieran minimizar los riesgos de responsabilidad penal debieran instalar un programa a medida de cumplimiento del business compliance, como única forma de obtener esa seguridad.

El compliance system para PYMES se simplifica, en el sentido de que la figura del director de cumplimiento normativo recae sobre el administrador de la sociedad, lo cual agiliza el proceso a la par que lo abarata.

Requerimientos

 

Nuestro servicio de consultoría en Valencia requiere:

  1. Análisis de la situación de la empresa formulando el mapa de riesgos.
  2. Adaptar todos y cada uno de los procedimientos para minimizar los riesgos detectados.
  3. El seguimiento de las medidas implantadas.