El diario ‘Expansión’ calificó el ‘compliance’ como el tema jurídico del año 2017 y no es de extrañar que sea uno de los asuntos prioritarios en la agenda de las empresas españolas. Desde que entrara en vigor la última reforma del Código Penal ya en 2010, el cumplimiento normativo es tema de actualidad en la mayoría de las empresas. Y no únicamente en aquellas que son más grandes. El Compliance afecta a cada una de las empresas españolas.

¿Qué es el Compliance?

El Compliance es una serie de procedimientos enfocados a que la empresa cumpla con el marco normativo. Normas legales, políticas internas, compromisos con clientes o proveedores, códigos éticos, etc.

Hasta el año 2009, sólo podían delinquir las personas físicas. No fue hasta 2010 que se introdujo, en la reforma del Código Penal, la responsabilidad penal de las personas jurídicas. Esto suponía un importante cambio: las empresas responderían penalmente de los delitos cometidos por sus administradores, representantes y trabajadores. Con penas que pueden incluir la incapacitación para recibir subvenciones, inhabilitación e incluso el cierre de la empresa o multas de varios millones de euros.

Esto implicó que las personas jurídicas debieran tomar una serie de medidas. Medidas encaminadas a que dentro de la organización no se ejercieran actividades contra el derecho. Es decir, que si los representantes legales, los administradores e incluso los trabajadores cometían actos ilícitos, la sociedad tendría su castigo también de forma directa. Al fin y al cabo, se considera que la empresa es responsable de controlar las actuaciones de sus representantes.

¿Cómo afectan estos cambios a las pequeñas y medianas empresas?

Ante esta situación, las empresas debían tomar una serie de medidas de prevención de delitos. Así, se popularizaron dos términos que solían estar reservados únicamente para multinacionales y grades empresas. El ‘Compliance’ y la figura del ‘Compliance Officer’. De hecho, la consultora HAYS consideró la figura del Compliance Officer como el perfil jurídico más buscado en 2016.

Las grandes empresas pueden permitirse un Compliance Officer en su plantilla, pero las PYMEs suelen optar por externalizar este servicio a una asesoría de empresas. Como es evidente, a las pequeñas y medianas empresas no les es siempre posible tener ese perfil en plantilla.

Las medidas establecidas en el Compliance se supervisan por un órgano interno de control con cierta autonomía. Este órgano se encarga, por un lado, de instaurar el programa. Se analizan los riesgos que tiene la empresa y las soluciones que se deben implantar. Esta parte es un proceso bastante personalizado, pues los responsables de un tipo de empresa puede delinquir de distintas maneras. Por otra parte, en el servicio de compliance se revisa periódicamente el sistema instaurado. Se valoran las debilidades que hayan podido surgir y se efectúan los cambios pertinentes.

¿Cómo afronta una asesoría de empresas el business compliance de una PYME?

En nuestra asesoría de empresas en Valencia, el procedimiento que seguimos ante un Business Compliance para Pymes es el siguiente:

  • Se analiza la situación de la empresa, formulando el mapa de riesgos. Hay que recalcar que en esta fase, la personalización es muy importante. No todas las empresas pueden incurrir en los mismos delitos penales, depende mucho del tipo de actividad, así que estudiar la empresa es muy importante. En esta fase, lo que hacemos principalmente es detectar el tipo de riesgos. Identificamos no únicamente cuáles son los riesgos sino qué impacto podrían tener y cuál es la probabilidad de que sucedan.
  • Después, se adaptan los procedimientos, buscando minimizar esos riesgos detectados y se aplican en la empresa. La prevención es una fase clave. Al conocerse los riesgos, podemos implantar mecanismos de control y prevención. Siempre es mejor prevenir que curar.
  • Por último, nos encargamos del seguimiento de las medidas implantadas y de su actualización periódica si es necesario. Se debe monitorizar la efectividad de las medidas aplicadas y resolver los posibles problemas que puedan sucederse.

Es muy útil para minimizar los riesgos de responsabilidad penal de las empresas. Para ello debemos aplicar el programa de Business Compliance a medida. Con ello obtenemos una seguridad mucho mayor. Evidentemente, el riesgo cero no existe, pero se minimizan las posibilidades y se ayuda a la sociedad a eludir responsabilidades de lo que realmente no es responsable.

Si desea contratar nuestros servicios de Compliance, póngase en contacto con nosotros a través de info@ramon-asociados.com o en nuestra página web.