El apalancamiento operativo es el efecto que se produce en los beneficios de una determinada empresa como respuesta al uso de costes fijos en la producción. Como bien sabemos, una empresa tiene una serie de costes operativos, que son a los que tiene que hacer frente la empresa para desarrollar su actividad: salarios, alquileres, compra de suministros, etc. Ellos, a su vez, los dividimos en fijos y variables, y es esta diferenciación la que nos ayuda a comprender el apalancamiento operativo y cómo puede afectar (positiva o negativamente) a nuestra empresa.

¿En qué consiste el apalancamiento operativo?

Conforme una empresa se moderniza y va aumentando la productividad de la misma, la tendencia habitual es que parte de la mano de obra se vaya reemplazando por maquinaria y tecnología. Esto supone que se incrementan los costes fijos (inversión en modernización y tecnología + depreciación de la maquinaria) y se reducen los variables (mano de obra y personal). Por ello, podemos decir que las empresas tienen un grado de apalancamiento operativo bajo, o alto, atendiendo a la relación entre costes fijos y costes variables.

  • Una empresa tiene un grado de apalancamiento operativo bajo cuando los costes fijos son reducidos y los variables son altos. Por ejemplo, las empresas que trabajan en economías con mano de obra barata optan por estos sistemas que consideran más rentables.

  • Una empresa tiene un grado de apalancamiento operativo alto cuando sucede todo lo contrario: la empresa optimiza la fabricación de los productos y automatiza los procesos, de modo que se hace menos necesario el uso de mano de obra y se incrementa la inversión en activos fijos.

Como podemos observar, el apalancamiento operativo consiste en la sustitución de los costes variables por los costes fijos, de modo que el coste de producción por unidad sea menor a medida que se producen más cantidades de producto. Cuando una empresa invierte en activos fijos (como las mejoras tecnológicas que harían disminuir parte de la mano de obra directa), realiza una alta inversión inicial en la tecnología, y a su vez incrementa los gastos fijos correspondientes a la depreciación de las mismas. Por ello, el apalancamiento operativo es invertir en activos fijos, tratando que estos reduzcan, o sustituyan, los costes variables.

Así pues, el apalancamiento operativo lo que busca es aumentar la rentabilidad modificando el equilibrio entre los costes fijos y los variables. A medida que el volumen de ventas aumenta, éstas incrementan en menor medida los costes fijos y, por consiguiente, incrementan la rentabilidad. Sin embargo, no todo es tan sencillo, porque el riesgo que entraña el bajo apalancamiento operativo es mucho menor que las empresas que tienen un apalancamiento operativo alto.

Riesgos del apalancamiento operativo

Por un lado, el apalancamiento operativo supone cambiar la estructura de gastos de la empresa, y todo cambio, como bien sabemos, entraña un riesgo. El principal coste fijo de este sistema es la depreciación de la maquinaria, sumada al desembolso inicial, y esos costes es más complicado minimizarlos en caso de que descienda el volumen de ventas.

Si una empresa ha invertido en tecnología y maquinaria, es un gasto al que tendrá que ir haciendo frente independientemente del volumen de ventas de su negocio. Si bien es cierto que a la larga la rentabilidad puede ser mucho mayor, (y por ello precisamente se hace), también se incrementa el riesgo, pues cuantos más costes fijos tenga una empresa, más posibilidades de fracaso si las ventas son menores de las esperadas, haciendo complicado poder superar el umbral de rentabilidad. Al depender los costes variables de las unidades producidas, el riesgo es menor en las empresas con grado de apalancamiento operativo bajo.

En líneas generales, este sería el resultado:

  • Si una empresa tiene un grado de apalancamiento operativo alto, su rentabilidad podrá ser mayor, pero también lo es su riesgo.

  • Si una empresa tiene un grado de apalancamiento operativo bajo, su rentabilidad será menor, pero, también lo será su riesgo.

¿Le interesa a mi empresa una estrategia de apalancamiento operativo?

Como siempre decimos, depende en gran medida de la situación actual de la empresa, de la actividad a la que se dedique y de cuál sea la proyección de futuro de la misma. Cada decisión que tomemos cambiará la vida de nuestra entidad, así que, se debe analizar con cuidado, y preferiblemente, de la mano de nuestro asesor empresarial.

Si desea contratar nuestros servicios de asesoramiento empresarial, póngase en contacto con nosotros a través de info@ramon-asociados.com o en nuestra página web:

asesoría en valencia

asesoría en valencia