Una de las principales claves de la Empresa Familiar, como hemos visto muchas veces en este blog, está en el relevo generacional. Ese momento en que el fundador de la empresa deja el negocio en manos de la siguiente generación, y ésta en la siguiente, y la siguiente en la siguiente…. Actualmente, el futuro de los negocios familiares pasa por contratar a la generación de la que tanto se ha hablado en los medios de comunicación. En el año 2025, los millennials supondrán el 75% de la población activa mundial, con lo cual es importante analizar el papel que tendrán los millennials en la Empresa Familiar.

Los Millennials en la Empresa familiar

Los millennials, aquellos nacidos entre los ochenta y los noventa, serán, en gran medida, el futuro de la economía. Y en este caso, el futuro de las pymes y de las empresas familiares. Pero los defectos de los que tanto se ha hablado en los medios de comunicación sobre los millennials pueden convertirse también en virtudes. Se dice que son poco comprometidos, impacientes y narcisistas. Pero también son nativos digitales, disfrutan de su trabajo y tienen mucha formación. Además, están mucho más conectados con el cliente potencial de la empresa porque lo entenderán y serán como él. Por esta razón pueden ser un gran valor en una empresa familiar. Eso sí, si conseguimos que quieran seguir trabajando con nosotros… ¿Cuál es el futuro de los millennials en la empresa familiar?

El papel de los Millennials en la empresa familiar:

Quizás un empresario se plantea si las virtudes de los millennials son equiparables a sus defectos. Lo bien cierto es que poco importa. Es la generación venidera y es la generación que heredará los negocios y empresas actuales. Siempre y cuando quieran. Porque una de sus principales características es que el trabajo es mucho más que un sueldo a final de mes y no quieren conformarse con cualquier cosa. Así pues, uno de los principales retos para las empresas será ser capaces de captar a las nuevas generaciones para conseguir talento.

A un millennial no se le capta con las condiciones laborales del pasado. No quieren estar 8 horas diarias encerrados en una oficina delante de un ordenador. Quieren trabajos que impliquen viajar, aprender cosas nuevas, sentirse realizados y poder disfrutar del tiempo libre. Por supuesto el salario es importante, pero no es condicionante en esta nueva generación. El trabajo es una parte más de sus vidas, junto con su familia, sus amigos, sus aficiones, sus motivaciones…

Sin embargo, hoy nos vamos a centrar en las principales características de los millenials en la empresa familiar. Al final, es lo que les hace diferentes lo que puede convertirse en una oportunidad para el negocio.

Los millennials y la digitalización de las empresas familiares

Lo primero que hace un millennial cuando entra a trabajar en la empresa familiar es tratar de potenciar la digitalización de la misma. Son conscientes de la importancia de internet y quieren que la empresa esté adaptada a los nuevos tiempos. La innovación es algo que siempre estará en sus cabezas, da igual el tipo de empresa de la que estemos hablando. Así pues, lo ideal será combinar su capacidad de innovación con la experiencia de las generaciones anteriores.

Los millennials y el exceso de formación

Probablemente sus padres se hayan educado en la cultura del esfuerzo y ellos no, pero los millennials suelen tener mucha más formación que las generaciones anteriores. Tienen estudios, carreras, másters… Quizás toda esta formación sea importante para el desarrollo del negocio familiar y quizás no, pero lo cierto es que las nuevas generaciones vienen muy preparadas. Saben más idiomas, utilizan las tecnologías y tienen un acceso constante a la información (o desinformación también, según el caso). Este exceso de formación se debe saber combinar con el exceso de experiencia de la generación actual.

Los millennials y la forma de entender el trabajo

Otro de los rasgos que encontramos genéricamente en los millennials es el de ser emprendedores. Muchos de ellos prefieren emprender nuevos negocios antes que trabajar en una empresa ya formada. Esto puede ser positivo cuando el gerente de la empresa familiar consigue atraer a las nuevas generaciones para que éstas quieran continuar su legado. Sin embargo, poco creen en la jerarquía empresarial a la antigua usanza. Por supuesto saben que existen unas jerarquías, pero distan mucho de las reglas tradicionales. Tras la llegada de los millennials a la gestión de la empresa, el liderazgo será mucho más horizontal que en la empresa familiar actual, con un modelo más similar al del “mentoring” que al de la jerarquía habitual.

Esto puede ser bueno para crear entornos de trabajo agradables en la empresa. Para ellos es importante el tiempo libre y la satisfacción en el trabajo, con lo que así se traducirá a la vida del resto de empleados. Y con ello, nos será más sencillo captar al nuevo talento que valora las mismas cosas en la vida que sus jefes.

Es importante tener en cuenta que los millennials no tienen la misma lógica de trabajo que tenían sus padres y sus abuelos. Es sencillamente así de simple y no se puede luchar contra ello. Tienen muy claro que no quieren perder su vida trabajando en algo que no les gusta. Tampoco en un trabajo cuyas condiciones no les gusten. De ese modo, los millennials en la empresa familiar conseguirán condiciones laborales óptimas para ellos y para el resto de trabajadores de la empresa.

Además, valoran el trabajo en equipo y lo fomentarán en la empresa. Todo eso pueden aportar los millennials en la empresa familiar.

Los millennials y la responsabilidad social corporativa

Por último, las empresas que queden en manos de los millennials darán una gran importancia a la responsabilidad social corporativa. Ya hablamos largo y tendido sobre la responsabilidad social corporativa en este artículo, así que no nos detendremos en analizarla. Pero sí en recordar su importancia y lo que las nuevas generaciones pueden aportar a ello. Los jóvenes nacidos entre los 80 y los 90 valoran las empresas que aplican políticas de RSC y por ello, harán un uso responsable de la empresa. Tratarán de adaptarla a los cuidados del medioambiente, de organizar políticas de acción social y a generar esa responsabilidad desde dentro de la empresa.

De hecho, para que una empresa sea verdaderamente responsable socialmente, las condiciones de los trabajadores deben ser favorables. De nada sirve que una compañía done miles de euros a una causa benéfica si los salarios de los trabajadores o sus condiciones laborales no son justas.

Los millenials, el futuro de la empresa familiar

Así pues, todos los empresarios que tengan hijos nacidos entre los años 80 y los 90 y quieran que éstos hereden las empresas, deberán tratar de adaptarse a ellos. No significa cambiar completamente el modelo de la empresa, sino comenzar a fusionar dos formas de entender el trabajo y la vida para que las empresas puedan seguir manteniéndose a lo largo de los años.

En nuestra asesoría empresarial en Valencia llevamos años tratando de ayudar a las empresas familiares en el complejo proceso de sucesión empresarial. Con el relevo entre dos generaciones tan distintas, la sucesión se convierte todavía en un reto más grande. Si desea que le ayudemos a preparar la sucesión de su empresa, póngase en contacto con nosotros a través de info@ramon-asociados.com o en nuestra página web.

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