Aproximadamente el 99% de las empresas españolas son pequeñas y medianas empresas, de las cuales, un 85% son familiares según los datos del Instituto de la Empresa Familiar. Esta tendencia probablemente vaya en alza en los próximos años, ya que la demanda de puestos de trabajo en la empresa familiar ha crecido desde que comenzara la crisis económica y las posibilidades de encontrar un empleo digno se redujeran exponencialmente. Así, en Valencia -como en otras muchas ciudades de España- hay cada vez más generaciones que se plantean continuar el negocio que hace años empezaron sus padres, sus abuelos y en algunos casos, hasta sus bisabuelos.

El concepto de “empresa familiar” muchas veces nos sugiere una empresa pequeña; un negocio que empezó nuestro padre -o nuestro abuelo si ésta ha perdurado en el tiempo- y que fabrica muebles, vende electrodomésticos o sirve comidas diarias a personas aleatorias de nuestra ciudad, pero algunas de las empresas más grandes de España son empresas familiares. El Corte Inglés, Naturhouse, Acciona, Hoteles Meliá, Santander, Prisa, Inditex o la valenciana Mercadona son empresas familiares que, además, se incluyen entre las 500 empresas más grandes del mundo.

Es importante recalcar que una empresa familiar no es únicamente la compañía creada y gestionada por una sola familia, sino que se considera familiar cuando entre sus objetivos estratégicos destaca la continuidad del negocio a cargo de la siguiente generación.

Pese a que el 85% de las pymes son familiares, (recordemos que una empresa se considera familiar cuando son los miembros de una familia quienes controlan la toma de decisiones) los datos nos recuerdan que el 70% de las mismas no supera el primer cambio generacional, es decir, llegan a una segunda generación pero ésta no sobrevive.

“El 70% de las empresas familiares no supera el primer cambio generacional y sólo el 15% consigue llegar a la tercera generación.”

Muchas son las posibles razones y las analizaremos más profundamente en otro post, pero hoy vamos a centrarnos en los datos. De hecho, según la OPA (Federación de Organizaciones de Profesionales, Autónomos y Emprendedores), menos del 15% de las empresas familiares consigue llegar a esa tercera generación, suponiendo esto que sólo 1 de cada 7 empresas familiares sobrevive la gerencia del primer heredero, echando el cierre antes de que ésta pueda llegar a una tercera generación.

Cuando se trata de una empresa familiar, es importante que la generación venidera sepa mantener el sello del negocio de forma que éste pueda seguir funcionando muchos años independientemente del relevo generacional. Son las pequeñas y medianas empresas las que pueden verse más afectadas si quienes heredan la empresa no conservan las características personales del fundador que la hacen única, diferente y sobre todo, rentable. Rasgos como el liderazgo, la experiencia, el trato con los empleados y clientes, los procesos de producción o la filosofía de empresa influyen directamente en el resultado del negocio y por eso la tasa de fracaso en la sucesión de la empresa familiar puede llegar a ser tan alto.

Sin embargo, las empresas más rentables en bolsa son las familiares ya que, la antigüedad de la compañía y el prestigio de la identidad de un apellido, pesan. De media, las empresas familiares que cotizan en bolsa se revalorizan un 25% (frente al 12% común) en sus salidas según los datos del Instituto Valenciano para el Estudio de la Empresa Familiar (IVEFA).

“Las empresas familiares que cotizan en bolsa se revalorizan el doble que las no familiares.”

En este sentido, cabe especificar que cuando las empresas cotizan en bolsa, el concepto de “empresa familiar” surge una pequeña variación: se considerara familiar cuando los descendientes del fundador de la compañía -o el propio fundador- posee el 25% del derecho de voto de la empresa, manteniendo una posición privilegiada en cuanto a la toma de decisiones estratégicas en la corporación la familia inicial.

El IVEFA también hace hincapié en la dificultad de la transmisión o sucesión de la empresa familiar en materia fiscal, siendo ésta una de las principales preocupaciones de las empresas familiares en España. Por ello, os ofrecemos dos artículos sobre la normativa en cuanto a la sucesión de la empresa familiar:

Desde nuestro despacho de asesoría fiscal en Valencia ayudamos a nuestros clientes a realizar de forma adecuada la planificación de la sucesión de la empresa familiar, tanto en materia fiscal y laboral como en consultoría económico-empresarial.

Si necesita asesoría para la transmisión de su empresa, póngase en contacto con nosotros a través de info@ramon-asociados.com o en nuestra página web

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