Desde nuestra asesoría de empresas siempre hemos querido ayudar a nuestros clientes en sus andaduras en el mundo del comercio electrónico, tanto a los que llevan años con sus sociedades como aquellos que quieren iniciarse en un nuevo negocio. Casi siempre les recomendamos aprovechar internet, ya sea para aumentar el potencial de negocios que llevan años funcionando o bien para empezar una nueva actividad con las ventajas y el ahorro que internet supone en la economía de sus empresas.

En artículos anteriores os hemos ofrecido algunos consejos para mejorar las ventas online de vuestros ecommerce, así como algunas opciones para empezar a vender online sin tener nuestra propia tienda o aspectos fiscales y trámites necesarios para emprender en internet, como el funcionamiento del IVA en las ventas online y también en los servicios que se prestan de forma telemática.

Hoy, vamos a repasar 9 pasos que todo empresario debería seguir para inciar una tienda online:

  1. La decisión más importante: ¿Qué voy a vender?

A través de internet pueden venderse multitud de productos o servicios, aunque no todos funcionen igual de bien que otros. Cuando comenzó a comercializarse la moda a través de internet, eran muchos quienes dudaban de si realmente tendría potencial. Al fin y al cabo, las prendas de vestir son productos que la gente quiere probarse antes de comprar, pero una vez más internet rompió las reglas y sorprendió al mercado con el éxito las tiendas de moda online. Actualmente, las hay de mil tipos: desde outlets multimarca hasta pequeñas firmas, multinacionales que amplían las ventas de sus miles de tiendas a través de sus plataformas online, mercado de intercambio y prendas de segunda mano…

Por ello, es difícil decirle a un emprendedor que el producto que él quiere vender no tendrá salida en internet. Siempre hay alguien que está buscando lo que tú tienes que ofrecer, así que internet puede funcionar especialmente bien para negocios que son para públicos mucho más específicos. Por ejemplo, la empresa Santa Mail cobra 10 dólares por escribir cartas personalizadas para niños y enviarlas desde una dirección postal del Polo Norte (Alaska) a niños de todo el mundo que contratan sus servicios a través de internet.

Por tanto, a la hora de crear un negocio en internet, la primera decisión es saber qué producto o servicio vamos a ofrecer.

  1. Realizar un plan de empresa

Desde nuestra asesoría, siempre insistimos en la importancia de crear un plan de empresa que analice la viabilidad de nuestro negocio. Cuando aún no hemos empezado nos será mucho más fácil realizar cambios. Aquí podéis leer acerca de cómo hacer un plan de empresa que reúna los objetivos que tenemos, cómo vamos a planificarlo, cuánto nos costará y de dónde obtendremos la financiación necesaria. Se trata de reflejar, en papel, lo que será nuestra empresa cuando esté montada.

Por otra parte, recordaros que lo mejor es contratar los servicios de una asesoría empresarial en este punto y no dejarlo para más adelante. Nos ayudará a planificar todos los trámites que necesitamos para constituir nuestro ecommerce ante los organismos oficiales (Ayuntamiento, Hacienda, Ministerio de Trabajo…) así como a establecer nuestro plan económico-financiero, nuestro plan de operaciones, y por supuesto, un estudio de mercado que analice nuestros clientes, nuestra competencia y sobre todo, qué es lo que nos hará especial frente al resto de empresas.

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  1. La adecuación de nuestra tienda a las normas fiscales

Esa misma asesoría empresarial deberá contar con un departamento de asesoramiento fiscal, ya que vender en una tienda online tiene las mismas obligaciones que vender en una tienda física. Nosotros asistimos a muchos clientes que o bien acaban de iniciar un negocio en internet o bien eran empresarios tradicionales que se lanzan al mundo virtual por primera vez. En cualquier caso, siempre es necesario tributar como corresponde, tanto en venta como en servicios telemáticos.

  1. La elección de nuestro dominio

También se trata de una decisión importante, ya que debe contener en el menor número posible de palabras, el nombre de nuestra marca o artículo estrella y siempre intentando utilizar nuestras palabras clave. Por ejemplo, si tenemos una empresa de reparación de ascensores llamada ‘Ascensores González’, nuestro dominio perfecto podría ser ‘www.reparaciondeascensores.com, que sería mucho más popular que ‘ascensoresGonzalez.com’. En este caso, al ser una empresa que funciona a nivel local, también sería interesante escribir en el dominio el nombre de la ciudad en la que operamos, por ejemplo, Valencia.

Debe ser, además, sencillo de teclear. Mejor sin guiones o números, sin palabras que puedan inducir a confusiones o que sean difíciles de recordar.

A la hora de registrar el dominio y comprar el hosting (alojamiento), no debemos elegir la primera oferta que encontremos en internet, sino que debemos elegir uno que pueda darnos asistencia técnica 24 horas en nuestro propio idioma, mejor si el servidor se encuentra en España y que lleve años operando y sepamos bien que funciona correctamente.

  1. La logística de nuestra tienda online

Si vamos a iniciar una tienda online, lo más aconsejable es contratar los servicios de un diseñador y programador web que nos realice no sólo el diseño de la página web sino el software que utilizaremos para el comercio electrónico. Nuestro carrito de compra debe funcionar a la perfección, con el menor número de clicks posibles para finalizar la compra del producto y sin inconvenientes técnicos que ahuyenten a nuestros compradores.

Además, si contactamos con un estudio de creación de páginas webs profesional, nos informarán sobre los aspectos legales que debemos incluir en ella, como el apartado con las condiciones de uso y la forma de cumplir con la Ley Oficial de Protección de Datos (LOPD) y la Ley de Servicios de la Sociedad de Información de España (LSSICE).

Y por supuesto, elegir un programador que haga nuestro sitio responsive, es decir, adaptado a teléfonos móviles y tablets, no únicamente a la compra a través del ordenador. Esto es importante no sólo porque hay muchos usuarios que compran a través de esos dispositivos, sino porque los buscadores tienden a penalizar las webs que no están adaptadas para ello.

Existen softwares como PrestaShop, Shopify o WooCommerce, que permiten crear una tienda online con todos los aspectos básicos de forma rápida y sencilla de usar. Suelen ser más rentables que contratar un programador para crear nuestra tienda pero también tienen muchos inconvenientes en cuanto a su usabilidad. Pueden ser una alternativa si no disponemos de una gran cantidad para la inversión inicial.

  1. La elección del sistema de pago

Cuantas más facilidades demos al usuario, mejor. Si tiene la opción de pagar mediante distintas plataformas, podrá animarse más a comprar en nuestra tienda. Todavía existen usuarios que desconfían de dar los datos de su tarjeta de crédito a través de internet y prefieren utilizar sistemas como el pago por contrareembolso, por lo que lo más recomendable es ofrecer alternativas de pago.

Paypal y las transferencias bancarias son una garantía de satisfacer a los compradores más desconfiados, mientras que el pago mediante tarjeta de crédito es el más usado por los usuarios acostumbrados a las compras online. Por ello, ofrecer opciones implica no perder ventas por desconfianza.

  1. La preparación de nuestro carrito de compra

Uno de los pasos que más tiempo nos llevará será el de preparar todos los productos que vamos a vender. Deberemos tener buenas imágenes que además pesen pocos kb por foto, ya que cuanto más tamaño tengan, mas lenta cargará la página, así como optimizar las fotos y los enlaces para posicionamiento. (Si hemos contratado los servicios de un desarrollador web, deberemos asegurarnos de que la empresa sea capaz de optimizar en seo on-page de nuestra tienda). Las descripciones de los productos deberán ser claras y personalizadas (nunca es recomendable copiar las especificaciones técnicas de los mismos, pues nuestro posicionamiento en buscadores será mejor si nos tomamos el tiempo de explicarlas con distintas palabras) y en definitiva, describir los productos pensando en el cliente y en los buscadores.

Llegados a este punto, lo más probable es que ya sepamos cuál será el precio de nuestros artículos. Para ello, habremos analizado exactamente cuánto nos cuesta el artículo, qué precios está manejando nuestra competencia, qué diferencias tiene nuestro producto respecto al suyo… Un grave error es no tener en cuenta gastos extra como los gastos de manipulación, envío, almacenaje, etc. así que no debemos pensar sólo en cuánto nos cuesta a nosotros ese producto sino todos los gastos adicionales asociados.

Hay que considerar que el internauta suele comparar siempre los precios, por lo que si no estamos vendiendo un producto novedoso, tendremos que competir a través del precio, lo que no siempre es una buena idea.

Si hemos realizado el plan de empresa asesorados por una consultoría empresarial, ya sabremos los precios exactos que maneja nuestra competencia, los gastos adicionales que tendrá nuestro producto y por cuánto deberemos vender los artículos, así como qué volumen de ventas debemos alcanzar para obtener beneficios.

  1. La planificación del servicio post venta

Cualquier empresario sabe que el mejor cliente es el que ya se tiene. En el ecommerce sucede algo muy parecido. Pese a que la batalla de precios impera en el mundo online, los usuarios tienden a volver a los sitios en los que han tenido una experiencia de compra positiva.

Si un usuario está descontento con el artículo que ha recibido, no debemos poner problemas a la hora de cambios o devoluciones, ni cobrar gastos de envío adicionales obligando al cliente a perder dinero. Un cliente insatisfecho en internet, además, puede no únicamente dejar de comprar, sino verter opiniones negativas sobre nuestra tienda ahuyentando a clientes potenciales.

Antes de lanzarnos a vender, debemos saber cuál será nuestra política de cambios y devoluciones, especificarla correctamente en nuestra página web y aplicarla a los clientes insatisfechos sin dudarlo.

  1. La promoción de nuestra tienda online

Como ya hemos comentado, la empresa que nos confeccione la página web deberá controlar todos los aspectos de SEO y posicionamiento en buscadores que pueda optimizarse desde nuestra página web, pero también deberemos aplicar algunas normas para optimizar el SEO off-page, es decir, el posicionamiento que no depende de nuestra web sino de lo que hay en el exterior.

Tenemos que conocer cuáles son nuestras palabras claves, crear nuestros propios contenidos (siempre recomendamos dedicar algo de tiempo semanal a abrir y mantener un blog), intentar que otras páginas incluyan links hasta nuestro sitio, aprovechar el uso de las redes sociales para promocionar nuestra empresa, dar de alta nuestros productos en webs especificas como Google Shopping…

Como recomendación, desconfiar siempre de los ‘gurús del posicionamiento’ que te ofrezcan estar en los primeros resultados de Google por pocos euros. Aquí deberás elegir entre dedicarle tú el tiempo o invertir dinero en que otros lo dediquen. Tambien existe la opción de pagar a Google para que nuestros productos aparezcan los primeros en los resultados de búsqueda. Si nuestro producto tiene una alta competencia, es importante que sepamos que tendremos que realizar una buena inversión.

Si quieres crear una tienda online y necesitas asesoramiento empresarial, fiscal, laboral y contable, ponte en contacto con nosotros a través de info@ramon-asociados.com o en nuestra página web

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