A todo el mundo se le ha ocurrido alguna vez una ‘buena idea’ para iniciar un negocio. Sin embargo, una idea en sí misma no tiene valor alguno, la idea adquirirá valor conforme la llevemos a cabo, y lo primero para empezar es responder a una serie de preguntas que hagan más concreta nuestra idea. “Voy a montar un restaurante en Valencia” no es una idea. “Voy a montar un restaurante en una zona de turismo en Valencia especializado en tapas creativas con un menú inspirado en productos del Mediterráneo” es una idea. ¿Tienes ante ti un buen modelo de negocio?

Muchos empresarios de éxito han triunfado en sus negocios mientras terminaban haciendo cosas muy distintas de lo que al principio pensaban que harán, pero los cambios deben hacerse porque dentro de nuestro plan vayamos descubriendo nuevas necesidades de nuestros clientes, no porque hemos decidido improvisar y no planificar nuestro negocio. Así que, hoy os proponemos una lista de 10 preguntas para saber si estamos ante una buena idea de empresa.

Mi idea es genial pero…

infografia 10 preguntas

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1 ¿Cómo voy a llevarla a cabo?

Sucede con la mayoría de buenas ideas. Suenan bien pronunciadas al aire pero presentan graves problemas sobre papel, especialmente las que son más innovadoras e incluso las que proyectan modelos que todavía no existen. También hay otras que, pronunciadas al aire suenan algo absurdas pero que sobre papel han demostrado que son más viables de lo que inicialmente parecía.

La pregunta que debemos formularnos es, precisamente, cómo voy a llevar a cabo esa idea de negocio tan buena, original o diferente que se me ha ocurrido.

Analiza bien el cómo y no sólo el qué. El creador de ‘Doggles‘ se ha hecho millonario vendiendo gafas de bucear o de protección solar para perros a través de Internet. ¿Lo ha conseguido a través de una idea? No. Lo ha conseguido a través de investigar, evaluar los riesgos, determinar sus objetivos y planear concienzudamente los detalles.

2 ¿Es el momento oportuno?

En los negocios y en la vida, el tiempo es clave. Una idea que puede funcionar hoy podría no funcionar el mes que viene.

¿Recordáis la famosa página del millón de dólares? El emprendedor norteamericano decidió crear en 2005 una página web en la que vendería 1 pixel por 1 dólar, por lo que cada persona que quisiera poner 1 pixel de publicidad en su web pagaría 1$ por comprar ese espacio. El creador vendió todos los espacios disponibles, obteniendo ese millón de dólares de un millón de anunciantes.

La idea, que podía parecer loca y absurda, funcionó. Pero sólo funcionó esa vez. Posteriormente, otros intentaron imitar su ejemplo pero sin alcanzar el éxito. El timing es indispensable en los negocios.

3 ¿Quién es mi público?

Debes ser capaz de responder sin dudar a esta pregunta: ¿Quién es mi cliente?

Si el modelo de negocio ya existe, deberás saber quién está comprando, actualmente, lo mismo o un producto similar a lo que yo voy a ofrecer.

Ten clarísimos todos los datos que necesites saber sobre tu consumidor potencial. ¿Es importante saber, por ejemplo, cuánto pesa? Sí, si lo que queremos montar es un gimnasio basado en electroestimulación muscular, un restaurante de alimentación dietética o un grupo de fitness al aire libre en nuestra ciudad. En cambio, no lo es si lo que queremos montar es una librería de autores independientes, una tienda de decoración o una aplicación móvil para ayudarte a aparcar el coche. Conoce todo lo que necesitas saber de tu cliente.

estudio de mercado valencia 1

Conócelo bien. Nadie -o casi nadie- vende “a todo el mundo”, así que aprovéchate de la segmentación y analiza a tu público objetivo: quién es, qué le gusta, qué hace con su tiempo libre, qué odia, dónde está, qué suele comprar, dónde y cuándo, qué uso hace de internet…

Un emprendedor que conoce a su público objetivo podría decir que su cliente potencial son, por ejemplo, mujeres de poder adquisitivo medio alto, residentes en Valencia capital, con edades comprendidas entre 35 y 55 años. Un emprendedor que no conoce a su público objetivo diría que son mujeres que residen en Valencia. ¿De verdad nuestro producto va a interesar a todas las mujeres residentes de una misma ciudad? ¿Independientemente de su poder adquisitivo? ¿Independientemente de su edad? Pensar bien en el consumidor potencial es clave.

4 ¿Cuál es mi competencia?

Tu competencia directa es aquella que ofrece los mismos productos o servicios que los que ofrecerá tu empresa. Es importante que la conozcas bien, que sepas qué precios maneja, cuántos clientes reales tiene, qué es lo que está haciendo bien -y también aprender de lo que está haciendo mal-.

Lo más habitual cuando empezamos a valorar nuestra idea de negocio es comenzar por analizar esos competidores que ofrecen nuestro producto o servicio.

Pero tengamos también en cuenta nuestra competencia indirecta, aquella que aunque no ofrezca el mismo producto o servicio, satisface la misma necesidad. Por ejemplo, Canon y Nikon son competencia directa porque ambas venden productos relacionados con la fotografía. Pero… ¿cuál es su competencia indirecta? Los teléfonos móviles que realizan fotografías, por ejemplo. Todos los productos o servicios que no son nuestro mismo producto pero que satisfacen la misma necesidad.

¿Alguien habría predicho que la principal competencia de los relojes de pulsera serían los teléfonos móviles?

5 ¿Cómo la voy a financiar?

Debemos ser conscientes de cómo obtendremos el dinero necesario para poner en marcha el negocio y para mantenerlo durante los primeros meses -o años, dependiendo del modelo- mientras llegan los primeros clientes y los ingresos comienzan a convertirse en beneficios.

Ten muy clara tu respuesta. ¿Vas a pedir un préstamo bancario? ¿Solicitarás créditos por deuda pública? ¿Optarás por la busca de inversores o socios? ¿Contemplas la opción del capital riesgo? O por el contrario, ¿crees que tu negocio es innovador y puedes encontrar Business Angels? ¿Te has planteado realizar un crowdfunding de microinversores?

Existen muchas vías de financiación distintas y no todas sirven para cada modelo de negocio. Evalúa tus opciones y decídete por una o varias formas de financiación que sean consecuentes con tu idea.

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6 ¿Cuál será el PVP de mi producto o servicio?

Encontrar el precio perfecto para nuestro producto o servicio es una de las tareas más complicadas a la hora de idear un negocio. Debe encontrarse en un umbral en el que para nosotros sea rentable y para el consumidor sea admisible. De nada sirve decir que nuestro público objetivo son los jóvenes de entre 18 y 25 años interesados por la música y pretender comenrcializar un reproductor online por 300 euros.

Por eso hemos de saber cuál es la capacidad adquisitiva media de nuestro cliente potencial y saber discernir si nuestro producto podrán permitírselo pese a que sea especialmente atractivo para ellos.

7 ¿Cuáles son los puntos débiles o defectos de mi idea?

No serías ni el primer ni el último empresario que se enamora de su proyecto y no es capaz de reconocer sus defectos. ¿Cuáles son las debilidades de tu idea?

En todo buen plan de empresa hay un apartado en el que analizamos las debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades de nuestra idea, tanto de nuestra propia actividad como del estado actual del sector. (Análisis DAFO). Sirve para prever las debilidades y dificultades ante las que podemos encontrarnos como empresarios.

8 ¿Cuáles son mis ventajas competitivas?

Ya tenemos claros cuáles son nuestros puntos débiles pero también tenemos que controlar nuestras fortalezas y oportunidades. No se debe copiar un modelo de negocio que funcione si no somos capaces de mejorarlo, de aportar nuevas ideas y valores, de ofrecer lo que hará que nuestro producto sea distinto. ¿Cuál será nuestra ventaja diferencial?

Tenemos que tener claro qué es lo que nos hará mejores -o simplemente diferentes- que nuestra competencia, tanto la directa como la indirecta.

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9 ¿Quién soy?

Para la mayoría de inversores, la persona que estará al frente de un negocio es generador de confianza -o desconfianza- en si mismo. Tu experiencia al frente de otros negocios, tu relación con la idea o tu formación y preparación en el área específica van a influir en gran medida en el resultado final de tu empresa.

10 ¿Por qué voy a crear este negocio?

Saber por qué queremos emprender esta aventura es importante para que nos sirva de guía en los malos momentos -también en los buenos-.

La respuesta de “para ganar dinero” no es válida. Se trata de que sepas por qué quieres empezar este negocio y no cualquier otro.

Si vas a iniciar un negocio en Valencia y buscas concultoría empresarial o asesoramiento fiscal, laboral, mercantil y contable, ponte en contacto con nosotros a través de info@ramon-asociados.com o en nuestra página web.

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