El pasado lunes, 21 de noviembre, nuestro director José Miguel Ramón mantuvo un encuentro-charla con los estudiantes de A.D.E. que cursan el último curso y la asignatura de Auditoría. Ahí estuvo comentando con ellos los principales problemas que surgen dentro del campo de la auditoría de empresas.

¿Cuáles son los principales problemas que surgen en la auditoría de empresas

Empezó efectuando un recorrido histórico acerca de los principales eventos que trajeron consigo la desaparición de firmas con Arthur Andersen. También analizaron los más recientes escándalos de Bankia, Banesto, Pescanova y otros muchos más.

Todos esos casos han tenido una serie de consecuencias. Por parte de los reguladores, tanto el nacional (ICAC) como los internacionales, se han extremado las cautelas para supervisar a la figura del auditor. También para establecer unas normas de comportamiento, unos protocolos y unos modelos de informe que estandaricen la actividad auditora.

Esos requerimientos cada vez más acuciantes hacen que los pequeños despachos tengan que consumir muchas horas en formación y control. Esto supone menos inversión en lo que antes era la actividad productiva. La formación y la planificación es mucho más importante, consume muchos más recursos actualmente que el llamado “trabajo de campo”.

¿En qué consiste el trabajo de campo en una auditoría?

La auditoría, actualmente, no consiste en mirar facturas. Consiste en analizar los controles que las empresas tienen en sus ciclos económicos relevantes que suelen ser ventas-clientes, proveedores-compras, personal, bancos e impuestos. Es importantísimo comprender bien esos controles. Hay que verificar que funcionan e incluso, comprobar los sistemas informáticos para ver que funcionan correctamente y podamos confiar en la veracidad de las transacciones.

La complejidad de la situación de la auditoría, tanto en España como en el resto del mundo, hace que sea imprescindible el trabajo en equipo. Pertenecer a una corporación profesional que proporcione material formativo, material de consulta, propuestas de modelos de trabajo, defensa jurídica y todo aquello que el pequeño y mediano auditor necesita.

A día de hoy, tan solo el Instituto de Censores y el REA+REGA son las corporaciones que cumplen con los objetivos arriba señalados y que prestan ese servicio a sus asociados. Si bien esta segunda, al estar integrada dentro del colectivo del Colegio de Economistas tiene la ventaja competitiva de aunar más actividades y dar una formación más interdisciplinar, como el asesoramiento fiscal (REAF), laboral (EAL), contable (EC), así como informáticos (RASI) o de procedimientos concursales (REFOR). Como se puede ver una amplia gama de ayuda para el auditor.

¿Cuáles son las barreras de entrada para los nuevos auditores?

A continuación, analizaron las trabas de entrada a los nuevos auditores. Solamente un 30% de quienes que se presentan a las pruebas de acceso al Registro de Auditores las aprueban. Por otra parte, incrementa el número de auditores no ejercientes. Más de 15.000, frente al número total de auditores existentes que se cifran en 21.000.

De la misma forma, analizó la preponderancia de las sociedades de auditoría en el total de facturación. Éstas suponen del orden del 95% del total del sector. Dentro de ellas, las 8 grandes se llevan la inmensa mayoría.

Concluye pues con la necesidad de que los auditores se agrupen. Deben ser fuertes, al menos con tres socios de auditoría para soslayar los problemas formativos y de control existentes. Así como luchar todos por dignificar la profesión del auditor que, con los recientes escándalos, que normalmente han afectado a esas 8 grandes auditoras antes mencionada, no goza de la mejor de las reputaciones. La receta válida ante ello es integridad, independencia y formación.

asesoría fiscal en Valencia

asesoría fiscal en Valencia